domingo, 22 de junio de 2025

Muchas formas de amar: poema para un baby shower




Un poema para celebrar la llegada de un bebé y agradecer a Dios por una nueva vida.

La inspiración detrás de estos versos

Escribí este poema pensando en mis hijos y en las muchas maneras de expresar el amor que sentimos por ellos. Quise compartir unas palabras que otros padres también pudieran hacer suyas en un baby shower: una dedicatoria que, además de acompañar la celebración, pudiera guardarse como recuerdo. Porque entre los regalos que recibe un bebé, también puede haber palabras que lo acompañen cuando crezca.

No necesito recordar una fecha exacta para reconocer de dónde nació esta inspiración. Su punto de partida fueron mis hijos, la gratitud a Dios y el deseo de expresar algo que a veces sentimos con mucha fuerza, pero no sabemos cómo decir. Así surgieron estos versos sencillos, alrededor de tres palabras que sostienen el poema: gracias, amor y paciencia.

Muchas formas de amar

Muchas formas de expresar,
muchas formas de amar,
muchas formas de decir
lo que despiertas en mí.

Gracias, Dios, por tu bendición,
por esta vida que nos confías,
por enseñarnos con paciencia
a amar también en lo sencillo.

Amor que brota en abundancia,
amor que día a día crece,
que aprende a cuidar tus pasos
y, al cuidarte, se fortalece.

Antes de escuchar tu risa,
ya hay palabras para ti;
antes de abrazar tus sueños,
hay un lugar para ti aquí.

No prometemos saberlo todo
ni tener siempre la razón;
sí aprender a acompañarte,
a escucharte y pedir perdón.

Que nuestras manos te sostengan
mientras aprendes a caminar;
que nuestro amor te dé confianza
cuando te toque avanzar.

Hoy celebramos tu vida
con esperanza y gratitud.
Que Dios nos enseñe a cuidarte
y su amor te acompañe a ti.

Lo que significa para mí

La repetición de «muchas formas» expresa que el amor de un padre o de una madre encuentra distintos caminos: una caricia, una oración, tiempo para escuchar o paciencia para volver a explicar. Al ampliar el poema, quise incluir también una promesa sincera: no lo sabremos todo, pero podemos aprender. Recibir a un hijo nos invita a crecer junto a él y a demostrar con acciones el cariño que hoy celebramos con palabras.

Una conexión con la Biblia

En Salmos 127:3, los hijos son presentados como una herencia de Dios. Esta imagen inspira la gratitud del poema: recibir una vida es también recibir la responsabilidad de cuidarla. Por eso, agradecer por un hijo incluye preguntarnos qué amor, qué ejemplo y qué recuerdos estamos construyendo para él.

1 Corintios 13:4-7 describe un amor paciente y bondadoso, cualidades que dan sentido al verso «amor que día a día crece». Por su parte, Efesios 6:4 llama a los padres a criar sin provocar a ira a sus hijos, orientándolos en el Señor. Estos pasajes nos recuerdan que el amor también se expresa en nuestra manera de corregir, escuchar y acompañar.

Un diálogo con la poesía bíblica

Este poema puede leerse junto al Salmo 139:13-16, un pasaje poético que contempla la formación de la vida en el vientre materno. Ambos textos comparten el asombro ante una vida que comienza. El salmo dirige la mirada al cuidado de Dios; estos versos expresan la respuesta de unos padres que desean recibir a su hijo con gratitud y ternura.

Una idea para tu celebración

Puedes leer el poema durante el baby shower o incluirlo en una tarjeta con el nombre del bebé. Para convertirlo en un recuerdo más personal, añade una frase que complete esta idea: «Mientras esperamos tu llegada, queremos que sepas…». Guarda esas palabras: algún día tu hijo podrá leer cómo lo recibieron y qué deseaban compartir con él.

© Por: Gerson Vega


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