Es verdad que la fe mueve montañas
En todo momento Dios ciudad de mi.
Estoy muy seguro que Él me ve,
el me escucha, conoce mis sueños
Y los anhelos de mi corazón.
Mis padres me enseñaron a no rendirme
Y Dios en su palabra me dice:
Que me esfuerce, que sea valiente.
Que dé todo de mí en sacrificio.
Con la ayuda de Dios
caminaré sobre el agua,
en medio de la tormenta,
para llegar a ti.
Le pedí a Dios que me de mucha fuerzas,
Paciencia, y el amor que hecha fuera el temor.
Así como cumpliste tu palabra y estas aquí,
yo cumpliré la mía.
De todo corazón,
Deseo y quiero que me ayudes en oración,
a caminar con fe, con amor, con sacrificio,
Este camino que nos conduce al cielo.
Es necesaria la tormenta,
para formar a los verdaderos marineros
y si Jesús es nuestro capitán, no temeremos.
En un abrazo fuerte, en un abrazo tierno,
Comparto lo que tengo, y es para ti.
Quiero tomar tu mano.
Y caminar junto a ti sobre el agua.
Para caminar sobre el agua,
hay que salir de la barca.
Jamás mirando el pasado.
Siempre mirando adelante
Sin distraerse del viento y las olas.
Solo mirando de frente,
Y aunque el viento sea fuerte
Y la lluvia quiera cerrar mi mirada.
Junto a ti quiero avanzar, esta ardua jornada.
Ya termina, ya se acaba,
La tormenta que nos afana,
Veo que pronto, esas nubes,
se convertirán en gloria.
Y con la ayuda de Dios
Cantaremos victoria.
© Por Gerson Vega

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