Amor,
No busco una pastora,
ni a alguien con maestrías o doctorados,
porque el amor no se mide
por títulos ni apariencias,
sino por lo que el alma da en silencio.
Tengo claro que Dios
no llama a los más capacitados, elocuentes o grandes;
Él llama a los de buen corazón
y los hace grandes en su propósito.
Y tú, amor,
eres una de esas personas valiosas,
no por lo que tienes,
sino por lo que eres.
Te elegí a ti,
con tu sencillez que calma,
con tu manera única de amar,
con ese corazón noble
que no presume, pero abraza.
Tu humildad,
esa que crees pequeña,
es para mí la joya más grande,
la razón por la que mi alma descansa
cuando pienso en ti.
Nada de lo que siento
nace de presión ni de deber,
sino de convicción y promesa:
la de caminar juntos,
sin comparaciones, sin miedos,
con la misma paz
con la que Dios une a dos corazones
que se aman de verdad. ❤️

0 comentarios:
Publicar un comentario